domingo, 18 de enero de 2015

Cruzada fatal



Riska triska
Puska muska
corro
aguanto el
chorro
Triste chiste
aquel papel
fiel a mi piel
Se me mete
en el ojete
siete veces
y ese trece
mala suerte
pues fue el verte

jueves, 4 de diciembre de 2014

Paciencia

Paciencia
La sabiduría del saber esperar
Me esquiva como crío al baño
Mi paciencia y su endeblez
Me han causado mil estragos
No saber contar hasta diez
Del uno me salto al tres
Y del tres al diez
Nunca al revés
¡Qué idiotez!

Que me perdone Descartes
Pero yo existo, luego pienso
De la impaciencia soy un estandarte
No tolero el suspenso
De sus libros primero he leído el final
Nunca he partido del comienzo

Y aquí estoy amigos
Vagando en el cielo
Pues no he querido esperar

El “hasta pronto” de mi abuelo

viernes, 31 de octubre de 2014

Hay reacción sin acción.

El arte en su versión más pura es la de hablar. Cualquier comunicación siempre se ha dado, se ha producido, ha comenzado con un propósito. Siempre (como grado máximo de posibilidad) existe (en todos sus tiempos verbales) una razón por la cual nuestro sistema de relaciones neuronales (es más fácil de decir que "mente") envía una orden a nuestro sistema del habla para que se efectúe nuestro deseo. El proceso de traducción de ese deseo, esa razón, esa idea es la última fase del comienzo de una comunicación.

Este medio me permite hacer/cumplir mi deseo/idea/razón a través de la escritura. Para ser más breve, e ir al punto, mi idea se ha gestado en torno a la noción de acción y reacción. La conclusión a la que he llegado, es que la acción no existe. Somos y hacemos (mili segundos de suspenso) reacciones.

Si vamos a la etimología de las palabras, reacción no existiría sin acción. Yo lo pienso desde esta perspectiva, con este ejemplo: Si yo le pregunto a alguien, amigo, conocido, familiar, quien sea: 
—¿Tendrías un poco de agua?— se podría decir que la acción es la de preguntar. Pero esa acción no hubiera existido si yo no habría tenido sed. Entonces esa pregunta pasa a ser una reacción a la ¿acción? de tener sed. Con estas herramientas cualquiera podría seguir el hilo o la cadena de reacciones que provienen de la última reacción, la pregunta. El tener sed ya no sería una acción sino una reacción a que no bebí suficiente líquido, o no lo he hecho durante un determinado tiempo. Y eso, a modo de reacción de que no pensé en eso, o estuve ocupado con otras cosas. Y la cadena sigue indefinidamente, hasta que nos encontramos con un punto crucial, en el que nacemos. ¿Es esa la primera "acción"? ¿El "acto" de nacer? Pues no. Somos la reacción a un proceso de de reproducción previo. Y ese proceso tuvo su razón = acción = (ya vimos que es una) reacción. Ahora con esta nueva mirada, cambie las palabras "razón" y "deseo" de la introducción por "reacción" y fíjese cómo queda.

Este razonamiento nos permite eliminar la idea de acción, y pensar solo en reacciones. Entonces, ¿Por qué fue "acción" la primera palabra, antes que reacción? ¿Existe una "primera acción" causa de el resto de las reacciones? Fíjese cómo la visión de cualquiera que piense en esa pregunta variará según la religión.

A modo de conclusión, le invito a reflexionar sobre esta frase: "Comunicación es reacción". Tomando en cuenta este pensamiento, ¿Cuál sería su juicio?

lunes, 27 de octubre de 2014

My Foray into English Poetry

   Bueno, como reza el título, esta es mi primera incursión el poesía inglesa. Es difícil hacerlo en español, imagínese en inglés, así que sepa perdonar mi inexperiencia.

   A veces me pregunto, ¿qué me lleva a escribir poesía?, ya que no soy un apasionado de ella, mucho menos para leerla. Supongo que será el hecho de que amo la lengua, el medio por el cual nos comunicamos nosotros los seres humanos, el cual me lleva a buscar otras maneras de expresar mis ideas. Solamente piense en la diferencia entre decir "que hermosa que sos", "tanta belleza toda junta" y "el deleite con el cual mis ojos te miran resulta indecible, inexplicable"; dejo al/la lector/a que elija el que más le guste. Personalmente, preferiría la manera más original de decirlo. Me aburro rápidamente, y las cosas nuevas con las que me encuentro siempre son miradas con una atención extra de mi parte.

   En fin, he aquí mi primer intento en poesía inglesa (teniendo en cuenta su pronunciación en inglés, notará el sonido que quise otorgarle):

Smile with I
and we are simile
Skim the sky
see how easily
stars approach
see how beautifully
our hands together go


    La idea —y si quiere puede evitar continuar leyendo estas líneas, ya que seguiré con un pequeño análisis de lo que quise generar, por lo tanto será como un "des-embellecimiento" (¿es bella?) de la humilde obra— nació en principio con la palabra SKIM, que aprendí mientras cursaba la materia Taller de Docencia para Nivel Inicial y Primario (Inglés). A partir de esa palabra, quise que estuviera en un contexto menos académico, "modificarle" el significado. Usted dirá si lo he logrado. 

    Show had to go on, smile sonaba muy "cursi", muy repetitivo en este tipo de versos, entonces quise jugar un poco más con la palabra (a propósito, es sonrisa) y pensé en un "sonríe conmigo", que en inglés sería smile with me. Le cambié el pronombre y le puse el personal "yo", quedaría algo así como un "sonríe con yo". Lo... ¿gracioso? ¿ingenioso? de mi ocurrencia fue hacer un estilo de cálculo algebraico rebuscado y no tan estricto, pero simple: smile + i = simile (similitud). 

   Para agregarle un condimento de "mala" gramática, le quité el artículo indefinido "a", que debería ir antes de "simile". Quedaría algo así como: Sonríe con yo, y somos similitud; en español suena, y se lee, ho-rri-ble. 

   Aquí aparece el "skim" que quería usar, y lo usé con cielo. Posteriormente, lo que sigue es una seguidilla de palabras que ya no siguen con la lógica de jugar con la mala gramática y los cálculos algebraicos y simplemente hacen al sonido de la estrofa. Y así salió. Evito hacer una traducción al español, por la razón que puse antes. Denos trabajo, y pídale a alguien que sepa inglés que se lo lea ;)

jueves, 2 de octubre de 2014

Noche poética

Noche de vos

Como una serenata de mar
Juega tu pelo en el viento
Él sopla fuerte, le gusta ver
Le gusta con tus cabellos jugar
Hebras de sal
Tejen con majestuosidad
Tu infinita belleza
Que recorre mis dedos
Cual estrella fugaz
Escapas al tiempo
Bruma del silencio
Se ciñe a mi humanidad
Y siento brotar
De mi pecho un yo siento
Yo siento que quiero
Envolverme de vos
Hundirme en tu profundidad





miércoles, 1 de octubre de 2014

Boludo vs. Boludo de mierda

De eufemismos y disfemismos


—¡Hola boludo!
—¿Cómo andás boludo? ¿Todo bien?

Otra:

—¿Che boludo viste mis anteojos?
—No no, no me digas que los perdiste boludo...

Desde hace ya bastantes años que el boludo se viene usando como sinónimo de la "coma", aunque anteriormente haya sido una ofensa. De todos modos lo sigue siendo, dependiendo de cómo lo digas, según la entonación y la gesticulación puede ser tanto una llamada de atención como un reto o un insulto. 

Esto de llamar con un insulto a alguien de manera ¿cariñosa? tiene un nombre: Eufemismo disfemístico. ¡Cuanto nombre! Procedamos a un pequeño análisis:

Eufemismo es una palabra que quizás se haya hecho oír varias veces, en mi caso la leí en muchas partes pero en ningún momento me detuve a preguntarme qué significaría, hasta ahora. Es una manera de expresión en la cual nos referimos a algo de manera más educada o cortés, si se quiere. Por ejemplo, en lugar de decir "Fulanito es gordo" podemos decir, "Sí, Fulanito es rellenito" o "tiene huesos grandes". En inglés, se está evitando decir "fat" y en lugar de eso se intenta decir "plump" o "well-rounded" (redondita) en el caso de las mujeres o "chubby" en el caso de los chiquitos. 

A veces nos encontramos también con la incómoda situación de querer decir que alguien es negro, y la palabra en sí por su historia y polémicas tiene tanto peso que nos detenemos un momento a intentar decirlo de una manera menos despectiva, ya que a pesar de que nuestras intenciones pueden ser totalmente buenas, siempre se tiende a escuchar esa palabra con un ruido especial. "Un hombre de color", "un morocho" vamos a elegir decir. Eufemismos.

Disfemismo es lo contrario: cuando nos referimos despectivamente a algo. "Ese negro", connotación negativa, ofensiva.

Entonces el boludo, o el ¡cómo andás hijo de puta! son expresiones que son eufemismos disfemísticos. A su vez, un disfemismo eufemístico es cuando queremos putear pero usamos "otras" palabras, por ejemplo: "La constitución de la lora", o "Andate a la casa de tu hermana". 

Cuántas cosas pasan en nuestro idioma —y en todos— que no sabemos que tienen nombre. Muy interesante aprender cada día un poquito más de lo cotidiano.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Argentinísimos

Ayer en el horario post-cena, estaba en la pieza mirando la devolución de un trabajo práctico de taller del niño, cuando alguien dice: «Apurate que se te va a "redetir" el helado». Acto seguido me levanto y voy a la mesa y le hago repetir lo que dijo, a ver si lo decía bien, y lo dijo de nuevo cometiendo el mismo error. Digo error y no equivocación -en inglés, error vs. mistake- ya que ella no sabe que está pronunciando mal la palabra, o quizás sí pero como es un error fosilizado por el uso ya lo toma como bien dicho.

Me llevó a buscar cómo se llama esto que nos sucede a veces, si es que tenía un nombre, y en efecto sí, lo tiene: Metátesis (palabra proveniente del griego, equivalente a transposición). En este caso sería metátesis recíproca (sí, hay otros tipos de transposición) en el cual se intercambian de lugar los sonidos de una palabra.

Otro tipo de deformación de la palabra es un metaplasmo, en donde se cambia un sonido dentro de una palabra y es algo en mi opinión más común. Recuerdo ahora mismo a mi abuela diciendo "polecía" en vez de "policía", o el típico "haiga" que a veces a una amiga se le escapa. Ojo, dije "a veces", es decir que algunas personas se dan cuenta de que lo que dicen lo dicen mal, y tratan de corregirlo, pero la mente humana es así. Una vez que te acostumbrás a algo suena raro despegarte de eso (mi abuela por ej. tiene 83 pirulitos).

Dependiendo de la cantidad de personas que pronuncien "mal" una palabra, esa palabra puede llegar a convertirse en regla. Muchísimos vocablos de nuestro idioma, el castellano, son producto de metátesis, metaplasmos, haplologías (quitarle sonidos a una palabra) al latín. Por ejemplo parabŏla > parabula > parabla > palabra. (cortesía de wikipedia) es una sucesión en donde el fenómeno se fue repitiendo hasta llegar a lo que hoy conocemos como palabra. Y es así como se va formando un idioma de los que conocemos hoy, con préstamos de otros (extranjerismos), nuevas palabras que la necesidad llevó a que se creen ("googlear", por ejemplo), por insólitas creaciones dadas por un contexto cultural, como los vagos que dormían en los caños A. Torrent que fueron posteriormente llamados "atorrantes. Frases como "la calor" que mi profesora de francés cree que es por influencia del francés en el cual calor es femenino (la chaleur), y por medio de las variaciones de un lenguaje origen que mencioné en la segunda oración del presente párrafo. 

Así como hay muchas otras que en nuestro caso la RAE no acepta, por ejemplo dentrífico en vez de dentífrico (cuántas veces nos habremos preguntado cómo es) o tergopol por telgopor (que de hecho es una marca). 

En fin, también averigüé que "redetir" es un error común en Argentina y México, así la persona mencionada al principio puede estar ¿tranquila? de que no está cometiendo un error tan grave.

A modo de postdata: No solo palabras, sino que también "argentinizamos" otras cosas, como el sushi japonés...